
Quizá no te consideras alcohólico, pero sientes que bebes más de la cuenta y te cuesta parar. O quizá el alcohol ya está afectando a tu salud, tu trabajo o tu familia. En ambos casos, pedir ayuda a tiempo cambia las cosas.
Del consumo excesivo a la dependencia
El alcoholismo es una adicción que genera una fuerte necesidad de beber, pérdida de control sobre la cantidad y síntomas de abstinencia cuando no se consume. Con el tiempo aparece la tolerancia: se necesita más para notar el mismo efecto.
Pero no todos los problemas con el alcohol son una dependencia. Hay personas que, sin ser alcohólicas, sienten que su consumo es excesivo. En estos casos podemos ayudarte a reducirlo y a construir una relación diferente con la bebida.
¿Por qué bebemos de más?
Las causas son variadas: predisposición genética, factores culturales y de ocio, y, muy a menudo, una gestión emocional difícil. Aliviar la ansiedad, desinhibirse, ganar seguridad o evadirse de problemas de pareja, baja autoestima o tristeza son motivos frecuentes.
Adolescencia: una etapa especialmente vulnerable
Empezar a beber en la adolescencia aumenta el riesgo de desarrollar problemas con el alcohol en la edad adulta. La presión del grupo es fuerte, y el alcohol puede llevar a pérdidas de control, accidentes, conflictos o bajo rendimiento escolar. Hablar con los hijos, poner límites claros y estar presentes es la mejor prevención.
Cómo te ayudamos
Trabajamos las emociones y los hábitos que sostienen el consumo, reforzamos tu motivación para el cambio y te damos herramientas para prevenir recaídas.
Si existe dependencia física, la retirada del alcohol debe hacerse con supervisión médica. Te orientaremos para coordinar el tratamiento con los recursos sanitarios adecuados.
Una vida con otra relación con el alcohol es posible
Cuéntanos tu caso sin compromiso. Te atendemos en consulta presencial en Mairena del Aljarafe (Sevilla) o por videollamada, estés donde estés.